Catalaxia

815278angel%20o%20demonio%20001Catalaxia derivado del vocablo griego kattallattein, viene a significar no sólo intercambiar sino también admitir en comunidad e incluso “hacerse amigo del enemigo”. Usando esta concepto y simplificándolo por mi parte, F. Hayek, uno de los gigantes del pensamiento económico del siglo pasado, definía uno de los atributos propios del orden espontáneo.

En el mercado libre y como si de un juego se tratara, no ganaba el que mejor se sabía las reglas… sino el que se veía favorecido por su suerte.

La habilidad de las personas para cooperar en el presente con aquellos que en el pasado fueron sus adversarios es -a mi parecer- uno de los grandes logros en la supervivencia del ser humano. Combinar emoción y razón para obtener la confianza necesaria y transformar enfrentamiento en cooperación es un ejercicio de superación personal, donde el perdón ya sea solicitado o concedido se convierte en una poderosa herramienta de trabajo.

En el ámbito de las organizaciones no es extraño encontrarte con situaciones de rivalidad, alguien que se siente amenazado por las habilidades de algún compañero, un superior que no está dispuesto a reconocer tus ideas, un colaborador con el que no se consigue tener una buena relación de trabajo, etc. Rivalidades que en el mejor de los casos dan lugar a desencuentros profesionales que lastiman las relaciones personales pero que en el peor pueden acabar en confrontaciones y conflictos difíciles de manejar.

Cuando experimentamos emociones negativas, nuestro cuerpo reacciona, sufrimos alteraciones intensas y pasajeras del estado de ánimo, junto con reacciones somáticas, el riego sanguíneo retrocede de la parte pensante del cerebro -el cortex cerebral- y se apresura a la parte más primitiva  e involuntaria – el cerebro reptiliano -.  La reacción inconsciente, suele terminar con lo que metafóricamente hablando se dice “la pistola se nos disparó sola y nos pegamos un tiro en el pie“,  seguro que alguna vez le ha pasado.

En Julio de 1586 las tropas españolas de Farnesio habían puesto sitio a Neuss -Flandes- y se cuenta que al intimar la rendición, los Flamencos contestaron: “¡No!, el gobernador está durmiendo”, desde ese momento los ataques se sucedieron de manera perseverante y  fue entonces cuando por el contrario los habitantes de la plaza trasladaron a las tropas españolas petición de capitular, la contestación no se hizo esperar: “Farnesio está durmiendo”, para a continuación tomar la plaza con todo género de excesos y barbaries imaginables.

No hacer al otro lo que para ti no quieres, en el ámbito de unas relaciones profesionales honestas requiere algo más que  pedir un trato justo, requiere un compromiso a estar dispuesto a dar algo de valor a cambio de evitar la rivalidad.

Cuando como resultado de la rivalidad llega el dolor y el enojo de sentirnos perdedores, aparecen también los resentimientos con su carga de rabia una veces, enfado  otras y sufrimiento en todas. Al instante nos convertimos en víctimas inocentes de algo o de alguien, nos encontramos injustamente tratados y el colega que ya hasta entonces sólo era rival ahora se convierte en culpable de lo que nos ocurre.

Aceptar que nosotros también hemos contribuido al dolor, es un ejercicio de madurez y generosidad muy difícil de conseguir pero de extrema urgencia si no queremos que el resentimiento ocupe grandes espacios de nuestra vida y de nuestra acción. He visto más de una empresa donde la rabia, el desprecio y el sufrimiento están instalados en la organización, es el ánimo dominante, simplemente por falta de atención a las rivalidades de sus empleados. Son organizaciones donde se instala la idea de “los unos frente a otros”, unos y otros buscan adeptos a sus respectivas causas, unos y otros  se justifican en la injusticia ante la posibilidad de hacer algo en concreto, de buscar soluciones, de que no les tomen el pelo, de “pero qué se habrán creído éstos”, de “hasta aquí podíamos llegar”…

Reconocer y aceptar tus propias responsabilidades es aceptar otros caminos, otras ventanas que abrir,  aire nuevo, aire fresco “pa” la casa. El perdón nos da el verdadero poder sobre nosotros mismos y sobre nuestros rivales, nos permite liquidar los asuntos pendientes, abandonarlos a su suerte y disfrutar del camino.

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2 comentarios

  1. Para mi la clave es ser consciente de que la gente tiene diferentes motivaciones. Cuanto más ampliamente compartidas sean nuestras motivaciones, más capacidad tendremos de alcanzar nuestros objetivos. Existe gente, y no poca, que tiene diferentes motivaciones. Intentar encontrar el punto de entendimiento con estos sin que nos desvie de nuestro objetivo, se convertirán en pequeñas victorias que acumuladas nos acercarán a nuestras metas.

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  1. No es lo mismo “dar feedback” que … “dar por el feedback” |

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